porque los misteriosos caminos de la evolución tienen sus causas, consecuencias y víctimas

21.5.15

Un mundo sin antibióticos

Una neumonía, una raspada en la rodilla y una caries hoy no nos parecen riesgos mortales, aunque tal vez pronto lo sean.
   
Antes del descubrimiento de los antibióticos cualquier infección podía significar la muerte. A partir de 1939, cuando se descubrió la penicilina, el mundo de la medicina cambió por completo. Hoy en día las cirugías, la quimioterapia y el tratamiento de toda infección bacteriana dependen de los antibióticos.

Pocos años después de que comenzó a utilizarse la penicilina aparecieron bacterias resistentes a ésta. Se creó entonces un nuevo antibiótico para matarlas, y pocos años después la misma historia ocurrió. Y otra, y otra, y otra vez. Con cada nuevo antibiótico hemos recorrido el mismo camino evolutivo que irremediablemente los vuelve obsoletos; nos estamos quedando sin armas contra las bacterias. Si esto ocurre, estaremos en un panorama similar al de antes de 1939.

En cualquier población de bacterias, como en una de personas o de plantas o de cualquier especie, existe variación, no todas las bacterias son igualitas. De forma natural es muy probable que existan algunas con una característica que las haga sobrevivir a los antibióticos. Cuando se introducen antibióticos, éstos matarán a todas las bacterias que no son resistentes, dejando la cancha libre para las que sí lo son, que se reproducirán y así crecerá la proporción de bacterias resistentes.

Esto es exactamente lo que ha ocurrido con todos los antibióticos hasta el día de hoy. El uso indiscriminado de estos medicamentos en humanos y otros animales ha hecho que éste sea uno de los mayores problemas de salud pública actuales, pues uno de los detalles importantes es que no somos los humanos quienes tenemos la resistencia a los antibióticos, sino las bacterias, lo cual quiere decir que cualquier persona, haya o no consumido antibióticos en su vida, puede infectarse por bacterias resistentes a antibióticos.

La historia de la resistencia a los antibióticos no tiene hasta ahora un final feliz. Tan sólo en Estados Unidos, las muertes por infecciones de bacterias resistentes a antibióticos superan al de muertes por SIDA. Mientras la humanidad encuentra una solución diferente para controlar infecciones, más vale consumir antibióticos cuando sea necesario y bajo supervisión médica, para al menos no contribuir más a este desarme evolutivo.

*Publicado originalmente en:
http://www.marthadebayle.com/sitio/revista/moi/un-mundo-sin-antibioticos/

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