porque los misteriosos caminos de la evolución tienen sus causas, consecuencias y víctimas

22.1.14

De la serie "Mis peores pesadillas": La resistencia a los antibióticos.

Soy una mujer con muchos miedos, pero todos muy bien fundamentados. Además tengo el ego suficiente como para creer que si todos temiéramos de la misma forma en que yo lo hago, evitaríamos que mis pesadillas se volvieran realidad. Porque oh sí, mis pesadillas se están materializando.

Uno de estos grandes temores míos es la resistencia a los antibióticos, generalmente mal entendida como la resistencia individual (es decir, "Ale es resistente a los antibióticos"), y no como la aún más aterradora realidad. Quien se vuelve resistente a los antibióticos son las bacterias que nos infectan, lo cual quiere decir que es un algo que va más allá de las consecuencias individuales, es un problema de salud pública. ¿Por qué? Porque todos, incluso aquellos que nunca han pisado un hospital o tomado un antibiótico, estamos en riesgo de contagiarnos de una bacteria resistente a antibióticos, y morir de forma horrible (busquen en google "antibiotic resistance images" para darse una idea).

¿Qué es la resistencia a los antibióticos?
Uno de los mayores avances médicos de toda la historia fue el descubrimiento de los antibióticos, por ahí de 1939. Antes de eso, la gente moría de infecciones tan comunes como una neumonía cualquiera, una raspada en la rodilla, una caries. Parir, irónicamente, era un riesgo para la humanidad, y las cirugías casi impensables por el riesgo de infección que suponían. Cuando la penicilina hizo su aparición, todas estas infecciones bajaron drásticamente sus tasas y la panacea médica comenzó... más o menos. 

Pocos años después de que la penicilina hiciera su grandiosa aparición en la medicina, le siguieron bacterias resistentes a ésta. Se creó un nuevo antibiótico, a quien también le siguieron bacterias resistentes... y así sucesivamente, como muestra la figura. 



El proceso por el cual sucede esto me parece tan elegante, simple y por lo tanto bonito, que alimenta mi miedo como la leña al fuego: 

1. En una población normal de bacterias, hay algunas que naturalmente son resistentes a antibióticos. En este caso, el número de bacterias resistentes (rojas) se controla pues hay muchas más que son sensibles (moradas).
2. Cuando se introducen antibióticos, las bacterias susceptibles a éstos mueren. Las resistentes, no. 
3. Las bacterias resistentes, con la cancha libre, se reproducen como sólo las bacterias saben hacerlo (casual, cada más o menos media hora). 

Es muy fácil de entender y completamente lógico, que no es posible que no lo hayan visto antes. Por supuesto que los médicos y científicos sabían que esto ocurriría, lo cual me hace pensar que mas bien no tenemos nada mejor en contra de las bacterias, y que probablemente se pensó que siempre se podrían crear nuevos antibióticos más poderosos. Estamos llegando al momento de la historia en que se está viendo que esto no es así, y que tampoco tenemos nada mejor. Estamos viviendo un mundo post-antibióticos, que como una burla de los dioses es muy parecido al mundo pre-antibióticos: la gente puede morir de cualquier infección. Esto es de mucho, mucho miedo. 

Como se ve en la figura sobre la resistencia, los antibióticos son el gatillo que dispara la resistencia. El uso indiscriminado de éstos ha promovido el surgimiento de bacterias resistentes. Cada vez que el doctor nos receta antibióticos sin tomar en cuenta que lo que podemos tener es una gripa (de origen viral), o cuando hasta hace poco nuestros padres nos autorrecetaban cualquier antibiótico que vendían sin receta en la farmacia para acabar con la tos, ha contribuido a este problema. Pero los antibióticos no se usan únicamente en seres humanos. La industria criadora de animales (horrible en si misma) utiliza más antibióticos que los que se usan en medicina humana (el 80% de todos los antibióticos usados en Estados Unidos), pues los animales viven en condiciones inmundas susceptibles a cualquier infección. Esos antibióticos se tiran al agua, se quedan en los animales que luego nos comemos, el chiste es que están ahí, presionando a la resistencia bacteriana. El 50% del pollo crudo trae consigo bacterias resistentes a antibióticos (no dejen pollo crudo en el refri por el amor de dios). 

Mi pesadilla
Hoy existen bacterias resistentes a todo antibiótico. Nada las mata. Esto quiere decir que si te contagias con esa bacteria, es muy probable que mueras. La mayoría de estas bacterias resistentes a antibióticos viven en el paraíso bacteriano: los hospitales. Imagínense ser un patógeno y encontrarte con un lugar lleno de gente con el sistema inmune deprimido, donde cada día llegan nuevas amiguitas bacterias con las que puedes intercambiar material genético y así hacerte más poderosa. Cada año mueren cientos de miles de personas por alguna de estas infecciones, la mayoría contraídas por algún procedimiento en el hospital. Sólo en Estados Unidos, la cifra de muertes por infecciones de bacterias resistentes a todo, son 23000 al año. Esto es mayor al número de muertes por SIDA en ese país. 

Esto me lleva de nuevo a pensar en este mundo post-anbióticos. Usamos estos medicamentos no nomás para curarnos de diarreas y fiebres. Cualquier cirugía depende del uso de antibióticos, pues no queremos que se nos meta nada al segundo lugar favorito de las bacterias: el interior de nuestro cuerpo. Tratamientos que deprimen al sistema inmune, como la quimioterapia para combatir el cáncer, dependen también de antibióticos. En un mundo post-antibiótico, los niños podrían morir por caerse de la bicicleta. 

Al parecer la ciencia no está haciendo nada al respecto. Se están desarrollando muy pocos antibióticos nuevos (patadas de ahogado tal vez), lo cual sólo me lleva a concluir que uno de los más probables escenarios apocalípticos sea una pandemia de Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA). Tengan miedo, y dejen de comer animales. 



Para aterrarte más esta este artículo sobre el mundo apocalíptico post-antibióticos: https://medium.com/editors-picks/892b57499e77

Y éste documental: http://www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/hunting-the-nightmare-bacteria/