porque los misteriosos caminos de la evolución tienen sus causas, consecuencias y víctimas

30.10.13

Looureedia y la inmortalidad de los nombres


Lou Reed murió el domingo pasado. Es uno de mis artistas favoritos y escucho sus discos regularmente. Es difícil clasificar la tristeza que se siente cuando muere un personaje público, pues en realidad no es que lo vaya a extrañar o que mi vida cambie en lo absoluto por ese hecho, pero al menos a mi me dejó pensando sobre la impermanencia de todos, incluso de nuestros ídolos.

Es un pensamiento desconcertante, ya que lo único que experimentamos es la vida. No tenemos un contrapunto para calibrar la muerte. Tal vez por ello los humanos tenemos tantas actividades y rituales en torno a la inmortalidad, a dejar algo en este mundo cuando nosotros ya no estemos. Pueden ser recuerdos. Pueden ser obras. Pueden ser hijos. Para algunos son nombres de especies.

La taxonomía es la disciplina que se encarga de nombrar y clasificar al mundo vivo. Lineo se considera el primer taxónomo, y es quien inventó en 1753 el sistema que hasta hoy usamos, la nomeclatura binomial. Con éste se nombra a las especies con un género (que pueden compartir varias especies) seguido del nombre específico, o de la especie, por ejemplo Homo sapiens, donde Homo es el género, y sapiens es la especie, así que Homo neanderthalensis está en el mismo género, pero es una especie diferente. Hasta hace muy poco yo pensaba de la taxonomía como un relicto de la historia natural de los siglos XVII y XVIII. Hoy en día tenemos herramientas muy sofisticadas que nos permiten conocer detalles mucho más interesantes de las especies, por lo que la taxonomía me parecía aburrida, e incluso poco necesaria, pues al fin y al cabo si queremos conocer la historia evolutiva, el potencial biomédico o cualquier otra cosa de un ser vivo, no necesitamos saber su nombre. O eso pensaba yo.

En gran parte gracias al trabajo que estoy haciendo ahorita, donde ocupo bases de datos de miles y miles de registros como base de mi investigación, me he dado cuenta de que la taxonomía es no solamente muy útil y necesaria, sino interesante. Cada especie que existe y ha existido trae consigo la historia de cómo es que llegó a ser cómo es, es decir, su evolución (que podamos interpretarla es otra historia). Es fascinante. Es como tener un libro súper detallado de la historia de la vida en la Tierra con cada una de las especies, en la que cada libro nos cuenta una parte diferente de la historia. Esos son cientos (o tal vez miles) de millones de libros. La taxonomía nos ofrece el título de los libros.

Además, denominar a un grupo de individuos como una especie, y no como parte de otra especie, no es una tarea trivial, y no lo digo únicamente por la cantidad de investigación que se requiere para ello, sino por las consecuencias que puede tener. Los conteos sobre la biodiversidad de lugares o tiempos se basan en listados del número de especies, así que asignar áreas naturales protegidas, países megadiversos (como México), o especies en peligro de extinción son tareas que están basadas en la taxonomía. A su vez, muchas decisiones políticas sobre la conservación ambiental se basan en esto. Hayd dos ejemplos recientes sobre la aplicación de la taxonomía que me gustan mucho, pues en uno deja de existir una especie, y en el otro una especie se desextingue, y prometo escribir sobre ellos muy pronto, lo prometo.

Otro uso de la taxonomía, no sé si menos importante, es el de inmortalizar lo que consideramos inmortalizable. Si alguien describe una nueva especie, se lleva el premio de nombrarla, y para esto no hay reglas más allá de que seguir la nomenclatura binomial de género y especie. Muchos utilizan esto para honrar a quien crean honorable. Aquí les dejo algunos ejemplos que a mi me parecieron interesantes.

- Loureedia annupiles es una araña aterciopelada que vive bajo tierra (velvet underground spider) en Israel, cuyo género hace honor al recién fallecido Lou Reed, que comenzó su carrera como líder de The Velvet Underground.

- Heteropoda davidbowie es una araña de Malasia, nombrada, obviamente, en honor al mejor músico del siglo XX. 

- Frank Zappa no es una especie (aunque debería haber más como él), sino un músico que tiene varias especies en su honor: Phialella zappa (medusa), Pachygnatha zappa (araña), y el género de peces Zappa.
Phialella zappa fue nombrada como un plan con maña para que el investigador conociera a Frank Zappa, y al parecer lo logró. 

- Barbaturex morrisoni fue una lagartija tipo iguana que vivió hace 40 millones de años en lo que ahora es Myanmar, y su nombre hace honor al Rey Lagarto, Jim Morrison.


- Las cuatro especies del género de trilobites Arcticalymene, A. viciousi, A. rotteni, A. jonesi y A. matlocki nos recuerdan a los cuatro integrantes de los Sex Pistols.

- Spongiforma squarepantsii es un hongo con forma de esponja, particularmente de Bob Esponja.

- Carmenelectra shechisme, que se pronuncia "Carmen Electra she kiss me", fue nombrada con la esperanza de que eso ocurra. Es una polilla fósil.

- Otros nombres muy graciosos: Abra cadabra (ostra, ya cambió de nombre); La cucaracha y La cerveza (polillas), Oedipus complex (salamandra). 

Yo, por mi parte, le dedico este post a Lou Reed.