porque los misteriosos caminos de la evolución tienen sus causas, consecuencias y víctimas

18.6.13

Caras vemos, emociones también o Grumpy Cat te amo parte 1


Una de mis actividades favoritas es ver fotos de gatos en internet. Parece ser que no es una actividad poco común, como nos lo indica este serio estudio al respecto. Tampoco parece ser una actividad totalmente inútil, ya que aumenta la productividad laboral (y esto sí es un estudio serio), pero de esto me gustaría escribir después.

En estos momentos mi gato favorito de internet es Grumpy Cat. El nombre real de esta gatita es Tardar Sauce, y se dice que sus dueños le pusieron así por el sonido de "Tard", parecido a "reTard", pues si observamos un poquito su comportamiento, no es el de un gato normal. Grumpy cat no tiene retraso mental, sino que sufre de enanismo gatuno, lo cual hace que sus patas traseras tengan una longitud que no le permite moverse normalmente, que su tamaño sea pequeño, y sobre todo que sus proporciones sean diferentes a la de la media gatuna (hay otros gatos de tamaño pequeño, pero con proporciones normales, lo mismo que sucede con humanos). Además de esto, Grumpy Cat tiene prognatismo. Estas características le dan su expresión grumpy, o de enojo, descontento, gruñona. Pero, ¿de verdad odia la vida todo el tiempo?



Según sus dueños, Grumpy Cat está lejos de ser un gato gruñón. Dicen que tiene una personalidad dulce, y que se la pasa bien en general. Es únicamente su cara la que nos da esa sensación, y por la que se ha vuelto un meme súper popular (todos odiamos la vida hasta cierto punto y nos identificamos con su supuesto sentir). Pero Grumpy Cat es un gato, ¿por qué la cara de un gato nos debería parecer de enojo? Es más, ¿por qué la cara de un humano -en una foto sin contexto- nos debería transmitir información sobre su estado de ánimo? En este post trataré de explicar muy brevemente qué es lo que hace que los humanos reconozcamos emociones en caras, su importancia, y estudios recientes que demuestran que no sólo podemos reconocer emociones en caras de otros humanos, sino en caras de animales y viceversa.


Caras vemos... 

Todos hemos estado en situaciones donde antes de que haya comunicación verbal, sabemos lo que está sintiendo el otro: felicidad, tristeza, enojo, etc. El reconocimiento de  expresiones faciales es muy importante en la interacción social, pues no informa sobre el estado de ánimo del interlocutor. ¿Cómo es que se lo logramos? Es un asunto complejo, ya que involucra muy diversas áreas del cerebro, así como la educación de cada individuo. Actualmente hay un gran debate sobre qué tanto contribuye cada uno de estos aspectos (naturaleza vs aprendizaje), pues es difícil separar ambos componentes, principalmente porque parece ser que si es aprendido, se aprende desde recién nacidos. Una de las posibilidades es que este reconocimiento facial pertenezca a un sistema perceptual más amplio (con una base orgánica dentro  del cerebro), y que se especialice con la experiencia. Para ambos casos existen ejemplos. 

Cuando por algún defecto congénito nacen bebés que no pueden ver durante los primeros meses de vida, estos individuos tienen dificultades en el futuro, cuando recuperan la vista, para procesas imágenes faciales. Esto es especialmente notorio cuando el daño está en el hemisferio derecho del cerebro, lo cual sugiere una base biológica para el reconocimiento facial. En contrapunto, se ha visto que el ambiente también determina el procesamiento de caras, pues los bebés prefieren caras femeninas, lo cual es debido a que es generalmente es éste el género que los cuida más. Cuando se prueba a bebés cuyos papás son los que los cuidan más, éstos bebés prefieren caras masculinas.  

Sea innato o aprendido, el reconocimiento de emociones en las caras comienza a expresarse a muy temprana edad. Los bebés de cuatro meses de edad son capaces de reconocer las cejas levantadas en una sonrisa como signo de amistad. Además, los bebés desde recién nacidos muestran mayor gusto por caras con los ojos abiertos (una parte de la cara donde se expresan muchas emociones), y sobre todo a caras que los vean directamente a los ojos. Uno de los primeros signos para determinar autismo es el que los bebés o niños huyan al contacto visual, condición que está relacionada con la capacidad para interpretar las emociones ajenas y convivir en un contexto social. Sin embargo, no se necesita ser autista para tener dificultades para identificar y describir las emociones ajenas. Esta problema se conoce como alexitimia, y ocurre en aproximadamente 10% de la población, cuando sólo el 1.1% sufre de autismo, lo cual quiere decir que el 90% de las personas con alexitimia no son autistas. 

Los seres humanos extraemos mucha información de las caras, desde las emociones, pero también la edad, raza, género, etc. Sin embargo, la manera en que extraemos esta información visual difiere entre culturas, por lo que la cultura moldea la forma en la que vemos las caras. El reconocimiento de emociones en la cara tiene por lo tanto un componente biológico y otro cultural o de aprendizaje, aunque parece ser que hay caras que todo mundo hace bajo ciertas emociones (los más conspicuos serían la risa y el llanto). La comunicación por señales visuales faciales puede llegar a ser más importante que lo que se dice verbalmente, como seguramente muchos hemos experimentado en nuestras relaciones sociales. Sin embargo, aunque para muchas personas las interacciones más importantes sean con individuos de nuestra especie, diariamente socializamos con otras especies, especialmente con aquellas que son nuestras mascotas. Y esta socialización no es algo reciente, lleva muchos miles de años. 

Mi perro me comprende

Yo tuve un perro muy muy querido durante 13 años, lo que quiere decir que al momento de su muerte, yo había pasado la mitad de mi vida a su lado. Desde mi sesgada interpretación del mundo, yo sabía casi todo el tiempo cómo se sentía, y él también podía leer en mi bastantes cosas.  Lo quise muchísimo y él a mi también, y estoy segura de que era el perro más expresivo del mundo. Esto probablemente lo digan muchos dueños de sus respectivos perros, y es la razón por la cual unos científicos se propusieron hacer diversos experimentos para comprobar qué tan buenos somos los humanos leyendo las emociones en las caras de los perros, y qué tan buenos son éstos en interpretar nuestras señales y expresiones. 

Este perrito está muy triste.

Para comprobar si los humanos reconocemos expresiones en las caras de los perros, le tomaron muchas fotos a Mal, un pastor belga de 5 años, bajo diferentes situaciones que sabían le despertaban ciertas emociones: felicidad, tristeza, sorpresa, disgusto, enojo y miedo. Después le mostraron las fotos a dos grupos de personas, algunos que tenían experiencia con perros, y otros que no. Les pidieron que clasificaran las fotografías según la emoción que mostraba la cara de Mal. Como se esperaba, los humanos en general clasificaron acertadamente las fotografías de Mal. Lo que no esperaban es que los humanos sin experiencia lo hicieran mejor que los experimentados, particularmente en la emoción "agresividad". Esto puede deberse a que haya un sesgo de las personas que tienen perros como mascotas a pensar que sus lindas criaturas nunca muestran agresividad, y que por lo tanto ya no reconozcan esta expresión en las caras de los perros.

Éste es Mal con las caras que puso para las seis emociones distintas. La de disgusto la lograron al prometerle un premio, y darle en realidad una medicina que odia. ¿Pueden adivinar cuál cara es? Imagen tomada de: www.popsci.com

Así como yo parecía entender a Chucho y sus emociones, él también lo hacía de manera muy acertada. Sabía cuando estaba enojada, contenta, distinguía cuando me disponía a salir sola de cuando iba a salir con él, e incluso se molestaba cuando me burlaba de él. Los perros también reconocen nuestras emociones, y no es únicamente una cuestión de órdenes, palabras, o tonos de voz. Pueden leer nuestro lenguaje corporal y nuestras expresiones faciales para interpretar emociones. De hecho, en ciertas tareas cognitivas, los perros parecen comprender mejor a los humanos de lo que lo hacen los chimpancés. 

Los de buzzfeed dicen que este perro se arrepiente de ver Actividad Paranormal.


El chimpancé es la especie evolutivamente más cercana al ser humano, y por lo tanto la más parecida. Han demostrado una inteligencia impresionante, y sabemos que tienen la capacidad para seguir la mirada, es decir, saben que la atención de alguien está en donde están sus ojos (piensen eso la próxima vez que vayan al zoológico). Esto tiene sentido, pues seguramente les iba mejor a los chimpancés que sabían que había que poner atención en lo que otros chimpancés estaban viendo: depredadores, comida, parejas... Pero los seres humanos damos señales no solamente con la mirada, sino con otro tipo de señas, que muchas veces pueden ser espontáneas y de acuerdo social, por ejemplo marcando con una equis algo. Por ejemplo, si yo les digo que vayan por favor a mi casa y tomen una carpeta, y llegan y hay cinco, pero una marcada con una equis, es muy probable que sepan que la marcada con la equis es la que quiero que se lleven. Los chimpancés no son buenos detectando estas señales, pero los perros sí.

Esto lo comprobaron un grupo de científicos que seguramente se diviertieron mucho con sus experimentos, todos basados en un esquema similar: dos botes opacos, uno vacío y uno con comida. Al de comida lo señalaban de diferentes formas (viéndolo, tocándolo, señalándolo, o con una marca física -un bloque de madera arriba del bote-). Después hacían entrar a diferentes animales, hacían la señal, y veían qué tan exitosos eran los animales encontrando el alimento. Primero compararon a los chimpancés contra los perros, donde los perros ganaron por mucho a los chimpancés. Después se preguntaron si esta característica de reconocer señales sociales estaba compartida con el ancestro de los perros, el lobo, y que por lo tanto los perros habían únicamente heredado esta habilidad de sus ancestros lobos. Compararon entonces a un grupo de lobos contra un grupo de perros, y a los lobos les fue igual que a los chimpancés, o sea muy mal. La siguiente cuestión fue si esto se debía a que los perros del estudio habían convivido con humanos durante su vida, y los lobos no, es decir, si no es porque los perros habían aprendido estas señas. Trajeron entonces a muchos cachorros de perro de diferentes edades, algunos de los cuales habían tenido un mínimo contacto con seres humanos, y realizaron la prueba de nuevo. A todos los perritos les fue igual de bien, sin importar su edad o su entrenamiento. En conjunto, estos resultados demuestran que los perros son mejores que los chimpancés detectando señales sociales humanas (tan buenos como un niño humano de tres años, según otro estudio), y que este atributo no viene de los lobos, sino que seguramente fue adquirido durante el proceso de domesticación de los perros. 

En resumen

Los seres humanos nos comunicamos de muchas maneras, y una de las más importantes es a través de nuestras expresiones faciales. Esta habilidad tiene un componente innato y otro social, aunque este último comienza a desarrollarse desde que nacemos. Hay expresiones humanas que podríamos considerar como universales, como la sonrisa que expresa amistad. Grumpy Cat nos parece enojado porque su cara tiene una expresión similar a la que identificamos con esa emoción, a pesar de que sea una gata feliz. 

La comunicación por expresiones faciales y corporales se extiende hacia otras especies, como los perros. Éstos reconocen señas sociales que ni siquiera los chimpancés logran hacer. Estas habilidades fueron adquiridas durante el proceso de domesticación de los perros, que comenzó hace decenas de miles de años (hay quienes dicen que fue hace 33 mil años). En pocas palabras, los perros son una especie hecha por el ser humano, por lo cual no es de sorprender que hayamos evolucionado tanto ellos como nosotros rasgos que nos permitan comunicarnos mejor. 

Aquí está Chucho <3. 

Referencias

Gácsi et al. 2004. Are readers of our face readers of our minds? Dogs (Canis familiaris) show situation-dependent recognition of human’s attention. Anim Cogn 7 : 144–153

Brian Hare et al. 2002. The Domestication of Social Cognition in Dogs. Science 298, 1634 

http://www.telegraph.co.uk/science/science-news/3350364/Babies-can-recognise-emotion-in-faces.html


Blooma y Friedman. 2013. Classifying dogs’ (Canis familiaris) facial expressions from photographs. Behavioural Processes 96 1–10




4.6.13

El cáncer de mama

Yo soy muy de teorías de la conspiración. Creo que detrás de muchas de las decisiones que hacemos, hay información que tiene otros intereses más allá del bienestar de la humanidad, y que por lo general tienen que ver con (poca) gente haciéndose más rica. Me parece que una gran virtud en cualquier persona es el escepticismo, el cual es muchas veces el motor de estas "teorías de la conspiración". Sin embargo también hay que ser escéptico a estas teorías, pues es muy fácil caer en argumentos absurdos y que además pueden ser peligrosos.

Hace un par de semanas muchos de mis amigos de facebook compartieron un post de un blog en el que se "expone" la conspiración detrás de la doble mastectomía que se hizo Angelina Jolie. El post menciona cosas como que el gen BRCA1 no tiene nada que ver con cáncer. También nos dice que el gen está patentado y pertenece a la empresa Myriad Genetics. La patente de genes es una cosa lamentable, y creo que a muchos nos pega en nuestra humanidad el saber que hay compañías que lucran con nuestros genes y nuestra salud. Tal vez por eso es que comenzó una furia contra todo lo que tenía que ver con Angelina y su prevención del cáncer, con comentarios ilógicos del tipo "en mi trabajo es 85% probable que me corte un dedo porque soy carpintero, a huevo! la solución es cortarme los dedos y punto. Acabo con el porcentaje" o "'todos tenemos un 100% de probabilidad de morirnos algún día, ¿mejor te matas?" (sic) . El cáncer de mama no es equivalente a una mastectomía, es una enfermedad que una vez que se te detecta, tienes que cuidarte para siempre y es probable que reincida, además de que hay que pasar por tratamientos como la mastectomía, pero también quimioterapias y radiaciones.

Me puse a investigar sobre el cáncer de mama, no de manera exhaustiva. Con esto quiero decir que toda esta información fue fácil de encontrar y está disponible para todos en la red. Aquí va lo que yo considero más relevante y que puede ayudar a tomar decisiones informadas, que finalmente es lo que según yo todos deberíamos aspirar. 

Qué es el cáncer de mama

Todos en un principio fuimos una sola célula, y esto no es una metáfora. Cuando se unió el esperamatozoide ganador de nuestro papá con un óvulo de nuestra mamá, se formó la primera célula de la cual saldrían todas las demás que nos formaron y nos seguirían formando hasta nuestra muerte. Esto implica que las células se replican constantemente en nuestros cuerpos. Cuando las células se replican copian su material genético, ADN. A veces ocurren errores en este copiado del material genético, como si fueran errores ortográficos, que llamamos mutaciones. Muchas mutaciones no tienen ningún efecto en los individuos, pero hay otras que sí. El cáncer, a muy grosso modo, es un crecimiento anormal y sin control de células con mutaciones que tienen que ver justamente con el crecimiento y diferenciación celular. Por lo tanto, mientras más se hayan replicado las células, hay más probabilidades de que ocurran mutaciones cancerígenas. Factores como la edad son de las principales riesgos para el cáncer, pero también ciertos hábitos que matan células y que por lo tanto promueven el crecimiento de otras, como fumar para el cáncer de pulmón. 

El cáncer de mama es este crecimiento anormal en el tejido mamario. Es el cáncer más común en mujeres a nivel mundial (16% de todos los cánceres), y es la principal causa de muerte por tumores malignos en mujeres de más de 20 años en México. Según el INEGI, en mujeres mayores de 15 años, se encuentra entre las primeras tres causas de muerte. La probabilidad de cáncer de mama para una mujer que vive hasta los 70 años es de 12%, pero esta probabilidad aumenta conforme la edad. Una mujer de menos de 40 años tiene menos del 5% de riesgo. Un dato alarmante es que esta probabilidad ha aumentado muchísimo a través de la historia. En 1940, una mujer que vivía hasta los 70 años tenía 4.5% de probabilidad. Estas probabilidades son calculadas en promedio; cada mujer tiene riesgos asociados que tienen que ver con diversos factores.

Factores de riesgo

A pesar de que todas las personas tienen cierto riesgo de contraer cáncer de mama, hay factores que hacen que este riesgo sea más probable. ¿Qué significa que algo sea más probable? Si tiene una probabilidad de 100% es que ese algo sucederá, si tiene 0% es que no. Todo lo que hay enmedio de 0-100 son cosas de lo que no estamos seguros, pero que pensamos que pueden ocurrir con cierta frecuencia. Por ejemplo, si una persona tiene 0.0000001% de probabilidad de sacarse el melate,  quiere decir que de 10000000 personas que compren el melate, una se lo ganará. Si hay 10 personas, todas con 90% de probabilidad de desarrollar cáncer de mama, 9 de ellas lo desarrollarán. El cálculo de las probabilidades asociadas a los factores de riesgo se hace con base en investigaciones epidemiológicas, donde se analizan factores en común que tienen muchas personas y se correlacionan con la aparición de cáncer. Tener un factor de riesgo con cierta probabilidad asociada, quiere decir que uno tiene esa mayor probabilidad de contraer cáncer que otra persona que no tiene ese factor de riesgo.

El principal factor de riesgo del cáncer de mama es ser mujer. Existen otros factores de riesgo, entre los que se encuentran factores hereditarios, la edad, el peso, la dieta, el consumo de alcohol, y la exposición a estrógenos. 

El gen BRCA y Angelina

Los genes BRCA1 y BRCA2 fueron descubiertos en los 90s, y se llaman así por estar asociados al cáncer de mama (BReast CAncer). Ambos genes son supresores de tumores: cuando una célula se vuelve loca en su crecimiento y proliferación, los genes se activan y mandan una señal para que la célula se muera. Todos tenemos estos genes, el problema aparece cuando dejan de funcionar.

Ciertas mutaciones en estos genes están asociadas a un riesgo muy alto de cáncer de mama y ovario. Algunos cálculos dicen que quien tiene estas mutaciones en los BRCA, tiene una probabilidad de 90% para desarrollar cáncer de mama. Sin embargo, hay otros cálculos en donde es probabilidad es de 50%. La diferencia entre estos números se debe a la forma en que se calculan. Además de los BRCA, existen otros factores de riesgo que también son hereditarios y que son difíciles de distinguir cuando se calculan las probabilidades. Por ejemplo, si se hace un estudio en familias con alta incidencia de cáncer de mama, y se descubre que todas portan el gen mutado, entonces el riesgo asociado al gen seguramente se va a calcular como muy alto; sin embargo, puede ser que los miembros de esta familia además de tener BRCA mutado, tengan otros factores hereditarios, como mutaciones en otros genes, o incluso tendencia a engordar, la producción hormonal, etc. En cualquier caso, lo que es claro es que los genes BRCA sí están asociados al cáncer de mama con un alta frecuencia.

En la carta del NY Times, Angelina Jolie cuenta que se hizo una prueba genética para detectar mutaciones en el gen BRCA1, y que a partir de sus resultados calcularon que la probabilidad de que tuviera cáncer de mama era 87%, y por eso se sometió a una mastectomía doble, con lo que la probabilidad bajó a 5%. Es importante recordar que su madre y su tía murieron de cáncer de mama, por lo que la sospecha de que a ella le diera no estaba infundada.

La cuestión que me parece despertó la ira y que fue la chispa para las teorías de la conspiración, fue que los genes BRCA están patentados. Actualmente es legal patentar genes, y de hecho aproximadamente el 20% del genoma humano está patentado. Eso no quiere decir que si descubren en nuestro genoma uno de los genes patentados nos van a demandar, como sucede con los transgenes. Significa que la compañía que tiene patentado cierto gen, Myriad Genetics en el caso de BRCA, es la única que puede hacer investigación con ese gen, y la única que puede utilizar las pruebas para detectarlo. Pero más importante, es la única que posee (de manera secreta) la base de datos con la que relacionan qué mutaciones en el gen están asociadas al riesgo de cáncer de mama. Y aquí salió otro peine.

Si cualquiera de nosotros quisiera secuenciar su genoma completo (3 mil millones de pares de bases), podría hacerlo por una cantidad entre 5 mil y 10 mil dólares. Pero el genoma se compone en su mayor parte de secuencias o fragmentos que no son genes. Si entonces quisiéramos secuenciar los 20 mil genes que existen, incluyendo el BRCA1, nos costaría aproximadamente mil dólares. A Angelina Jolie la prueba que se hizo para detectar mutaciones en el gen BRCA1 le costó 3 mil dólares, siendo que este gen es aproximadamente el 0.014% del genoma, y 0.0005% de los genes totales. ¿No habría sido mejor que secuenciara su genoma completo? 

El gen BRCA1 puede tener hasta dos mil diferentes mutaciones. Tres de ellas se han asociado de manera fuerte con cáncer de mama. Sin embargo, las otras 1997 tienen también cierta incidencia. Para saber qué riesgo está asociado a cada una de las mutaciones, se necesita la información que posee Myriad Genetics. Es decir, que aunque yo pudiera de alguna forma detectar mi gen BRCA1 y obtener su secuencia, no tendría forma de saber si esa secuencia tiene mutaciones asociadas al cáncer. ¿Realmente secuenciar BRCA1 y encontrar la asociación de las mutaciones con el cáncer cuesta 3 mil dólares, siendo que secuenciar 20 mil genes cuesta mil? No lo creo. Gracias a la patente que tiene Myriad Genetics, puede poner el precio que quiera sobre la prueba, y seguir atesorando su base de datos sobre las mutaciones y riesgos asociados. Es por eso que la prueba que se hizo Angelina costó 3 mil dólares. Y es por eso también que Myriad Genetics es una empresa muy rica, lo cual no implica que por lucrar con la salud de las personas no hagan bien su investigación. 



¿A cuántas mujeres les da cáncer de mama? Al 12%. ¿Cuántas mujeres tienen el gen BRCA1 mutado? Menos del 1%.¿Cuántas mujeres con cáncer de mama hereditario (sus familiares cercanos tuvieron cáncer) portan este gen? 50%. Por lo tanto, tener el gen es un gran factor de riesgo, pero es evidente que no es el más importante y que el cáncer de mama es mucho más complejo que sólo mutaciones en este gen. Más allá de justificar la decisión de Angelina Jolie, o de calificarla como “valiente” u otros adjetivos que no me gustaría adjudicar a alguien que no conozco, creo que tuvo las condiciones necesarias para elegir. En su caso particular, su historia familiar, su genética y sus millones de dólares se mezclaron da manera que le permitieron tomar una decisión, que en mi punto de vista fue informada. ¿Está loca por haberse sometido a una “automutilación anormal” (sic)? Lamentablemente es de las pocas medidas de prevención que existen, lo cual me lleva a la siguiente cuestión, ¿qué tanto se ha hecho en "la lucha" contra el cáncer de mama?

“Detection is the best prevention”… really?*
 La investigación de cáncer de mama recibe millones de dólares al año, y lo ha hecho de manera sostenida durante décadas. Esto no se refleja ni en el número de mujeres que lo desarrollan (que ha aumentado), ni en el número de mujeres que mueren (en proporción es igual que antes), ni en los tratamientos que existen (que básicamente son los mismos que de hace 50 años: cortar –mastectomía-, quemar –radiaciones-, envenenar –quimioterapia-), ni en econtrar la “cura” (no hay cura), y, para mi lo más importante, ni en encontrar la causa (¡no tenemos idea de qué lo causa!). Además, y puede que aquí sí haya algo de mi yo conspiratorio, nos han hecho creer que sí ha habido avance. Frases como “la detección es la mejor protección” engañan: si bien la detección es importante para no dejar que el cáncer avance, no previno de ninguna manera que el cáncer apareciera. Es incluso ilógico pensar que algo se puede detectar antes de que aparezca.


De los millones de dólares que se destinan en Estados Unidos a la investigación del cáncer de mama, tan solo el 5% se va a investigación de causas ambientales. Por lo tanto no sabemos qué tanto influyen en la enfermedad la exposición a contaminantes, plásticos, pesticidas, químicos en productos de uso cotidiano, etc. Con el dato de que haber nacido después de 1940 es un gran factor de riesgo, me parece evidente que algo ha sucedido en los últimos años, y que seguramente tiene que ver con nuestro estilo de vida.

Irónicamente, muchas de las compañías que donan dinero a través de campañas de listones rosas parece que se lavan las manos y expían culpas a través de estas donaciones. Avon, por ejemplo, cuyos productos contienen químicos asociados a cáncer, hace carreras para recaudar fondos cada año para “buscar la cura”. Novartis y Zeneca desarrollan medicinas contra el cáncer, al mismo tiempo que poseen a Syngenta, compañía especializada en producir semillas y pesticidas, entre los cuales se encuentra la atrazina, que al parecer feminiza embriones masculinos de ranas, es decir, vuelve hembras a los machos. Muchos de los factores de riesgo para el cáncer de mama tienen que ver con la producción de estrógenos durante la vida de una mujer: haber comenzado a menstruar a una edad temprana, o seguir menstruando después de los 45 (en cada menstruación se producen estrógenos), no tener hijos (durante el embarazo se inhibe la producción de estrógeno), terapias hormonales. Sospecho que el hecho de comer cada día productos animales que fueron tratados con hormonas para crecimiento, productos vegetales que fueron regados con pesticidas, y estar expuestos a plásticos (que mimetizan la acción de estrógenos), deben tener algo que ver con nuestro metabolismo hormonal, y por lo tanto con el desarrollo de cáncer.


Moraleja
Creo que las malas decisiones se toman muchas veces desde el miedo y la desinformación. El cáncer es una enfermedad que nos da miedo. La ciencia al parecer no puede decir mucho de asuntos muy importantes sobre éste, como por ejemplo qué es lo que lo causa y cómo prevenirlo. Sin embargo, sí sabemos muchas cosas que nos pueden ayudar a dejar de tener miedo al estar mejor informados. Una mujer sana y con mucho miedo puede elegir hacerse una mastectomía preventiva sin que sea necesario. Una mujer sana y con mucho miedo y altas probabilidades de desarrollar cáncer puede elegir no saber nada y así evitar prevenirlo. Son dos caras de una misma moneda. 

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*El fin de semana vi un documental muy interesante llamado Pink Ribbon Inc. Se trata de toda la industria que existe alrededor de los listones rosas contra el cáncer de mama, que por cierto son un negociazo. Se las recomiendo mucho, sobre todo para pensar dos veces antes de apoyar estos productos rosas y lo que hay detrás de ellos. De este documental saqué mucha de la información de esta sección.