porque los misteriosos caminos de la evolución tienen sus causas, consecuencias y víctimas

7.6.11

Zombie, ¿una nueva especie?

por Alejandra Ortíz Medrano y Carlos Ranc

Una investigación reciente da cuenta de diferentes registros o avistamientos de organismos que se pudieran clasificar como “zombies”. Con base en esto, Santos y Fisher (1) proponen a Zombie zombie como un nuevo género y especie dentro de Mammalia. Consideramos que no existe suficiente evidencia para clasificar a estos especímenes como un género diferente a Homo.

Si bien existen zombies putativos cuyas características resultan lo suficientemente claras para ser separados sin duda de la especie Homo sapiens, hay también varios ejemplares cuyos rasgos no permiten una fácil identificación. Podría incluso decirse que se encuentran en estados transitorios, aunque evolutivamente se ha demostrado que esto no es posible (2). De especial interés son aquellos Homo sapiens de mirada perdida y comportamiento errático y en masa. Varios reportes indican que en Estados Unidos de América y México se han avistado numerosos individuos de esta clase híbrida, considerándolos a veces como pertenecientes a lo que Santos y Fisher (1), según sus criterios, clasificarían como Zombie zombie, para después confirmar que se trata de seres humanos (3). En estos reportes resalta el hecho de que muchos de estos individuos han sido avistados en centros comerciales, desfiles militares y celebraciones familiares.

Un hecho importante que Santos y Fisher (1) no toman en cuenta es la diferencia temporal que existe entre los avistamientos de zombies. Las primeras descripciones de zombies los retratan de movimientos lentos, poco agresivos (aunque hambrientos), de fácil manejo, con una inteligencia “primitiva” (4). En general, en reportes no formales correspondientes al periodo que va de 1968 a 1992 se atribuye que el mayor miedo hacia estos zombies no estaba en el daño que pudieran causar a la vida humana, sino en que existía el riesgo de transformarse en uno de ellos (5). Raxworthy y colaboradores (6) hablan de la creencia de que la infección era fácil e irremediablemente devenía en la “zombificación”. Gándara (7) plantea la idea de que esta creencia surgió por el parecido que presentaban los zombies de este primer periodo con los humanos, por lo que resultaba fácil que estos últimos creyeran que era posible zombificarse. La delgada línea que separa a humanos de zombies es la causa del miedo: los zombies eran vistos como un reflejo descompuesto de la población. Varios autores (8) afirman que gran parte de esta identificación se debe al parecido que tienen algunos comportamientos humanos con los que muestran los zombies. En este primer periodo (1968-1992) podrían encontrarse lo que Santos y Fisher (1) clasifican como Zombie zombie; sin embargo, es a partir de la década de los 90 que la separación de zombies y humanos se vuelve difusa.

A finales de la década de los 80 las descripciones de los zombies comienzan a divergir de la anterior. Se le describe más veloz, más furioso y más agresivo (9). Por otro lado, el miedo humano a reflejarse en zombies se ha perdido; el miedo actual consiste en lo que se ha llamado en ciertos medios como “ataque zombie”(10). Algunos grupos humanos tienen la idea de que existe un peligro latente en el uso irresponsable y bélico de los zombies. Se ha descrito e incluso profetizado que llegará el Día Z, en que numerosos zombies violentarán la vida humana, al grado de que esto pudiera ser una de las formas que podría tomar el Apocalipsis (11). A partir de 1992 es común encontrar el planteamiento del poder militar como salvación a este problema. Curiosamente, haciendo un análisis de aquellos humanos que han perdido el miedo al reflejarse en el zombie, y adquirido el miedo al Día Z, encontramos que son éstos a los que comúnmente se les ha confundido con los “muertos vivientes”(3). Cabe señalar que además esta clase particular de humanos se apoya para muchos de sus problemas en el ejército, grupo al cual también se ha confundido en ciertas ocasiones con zombies (12).

Debido principalmente a esta ruptura temporal entre los ejemplares zombie que se han reportado, creemos que existe evidencia suficiente para no clasificar a los zombies como diferentes a los humanos, al menos hasta que una mayor investigación en forma tanto de humanos como de zombies se lleve a cabo. Nuestra recomendación es hacer un trabajo de campo más extenso y experimentos sobre la viabilidad de los posibles híbridos.

Referencias
1. Santos, R. y D. Fisher. 2009. Guide for Zombie zombie identification. Journal of Systematic Cryptozoology 20: 8-14
2. Wiens, H. y F. Donoghue. 1979. Prezygotic barriers between major mammalian genera. Trends in Ecology and Evolution 83: 123-130
3. Lindig, C. “Nearly undead proven alive” en Los Angeles Times 18 marzo 1975
León, C. “All in the mall where humans! Police department apologizes” en Chicago chronicles 25 de septiembre 1984
Alverola, L. “Confunden humanos con zombies en Atemajac” en El sol de México 5 de enero 1991
Bussey, R. “Fiestas de quince años atraen a muertos vivientes” en La Jornada 29 de febrero 1995
Llorens. I. “Festejo bicentenario atesta de zombies las calles” en La Razón 17 de septiembre 2010
4. Romero, G. 1968. Undead are slightly dumber than humans. Science 98: 3-4
Desirée, T. 1972. Emploi potentiel des morts vivants. Science et vie 19: 19-26
5. Diario de Ana Miranda, 1971-1974. Documento personal.
Entrevistas personales de habitantes de Tallahasse, Estados Unidos de América, 1979-1980. Disponible solicitándolo a los autores.
Diversas cartas encontradas en mercados de pulgas locales en Nueva York, París y Ciudad de México, 1969-1992. Disponibles solicitándolo a los autores.
6. Raxworthy, W., E. Pearson, R. Enríquez-Meyer y G. Dalmau. 1983. Zombification spreads quickly among Pseudomonas. Cell Biochemistry 48: 10-14
7. Gándara, M. 2001. Human popular beliefs. Journal of applied ethnography 3: 78-93
8. Buil, P. 1999. Zombie behavior. Parapsychology 50: 256-259
Sistach, G. 1999. Convergence between the undead and the living. BMC News 33: 74-77
Cubito, P. 2005. La confusión siempre viene del parecido. Revista latinoamericana de Ciencia y Sociedad 10: 50-68
9. Woog, A. “Severely injured people by zombie attack” en The Globe News 13 de octubre de 1989
Frank, M. 1989. Are we witnesses of a zombie evolution? Scientific American 56: 41-52
10. Smith. J. “Are you ready for the end of the world?” en Faith diaries 6 de junio de 1995
Shanen, H. The real zombie attack. Documental producido por Infinity.
11. Sandoval, J. 2006. Las muchas formas del demonio. Arquidiócesis contigo 452: 53-98
12. Santini, B. 2008. A dónde van nuestros impuestos. Economía Mexicana 4: 9-13
Orozky, M. 2009. Who are them? Journal of human affairs 12: 90-103